Y no sólo el blog. También el esquizofrénico twitter que luego me da por actualizar en tiempo real con el teléfono.
Entre las personas que lo leen, lo siguen y luego me comentan, está mi hermano. Ayer, que comenzaba a sentirme mal con esta gripa-astenia-alergia, me pegó una especie única de nostalgia de la que uno trata de paliar viendo fotos del pasado muy pasado. Y puse en el twitter eso, que tenía ganas de ver fotos viejas.
Esta mañana, cuando me levanto a arreglar mi contabilidad y otras cosas encuentro en mi mail, escondido entre los millones de forwards, un mensaje que lleva por título: "Fotos de hace muchos años".
Resulta que mi hermano Diego, que lee mis twitters, se puso ayer a hacerme un recopilatorio por aquello de la nostalgia... y bueno, ahora extraño más al niño, qué quieren que les diga. Y sí, siempre hemos sido así de guapos. Aquí, una foto que lo confirma. Cortesía, por supuesto, del mismo Diego ;).
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2 comentarios:
qué chido ver fotos antiquísimas y calmar un poco la nostalgia (o avivarla, según el día)... porque uno se ríe bien agusto, a que sí? un beso!!!
Oh, sí... yo me he reido tanto. Y estoy convencida que en mi siguiente vuelta a casa me pasaré horas y horas surfeando por los álbumes, ja. Abrazos!
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