3.8.09

Cuentas, números, alquimia

Cuatro cuentas de banco y repaso de todas las deudas que ya no están. Una vez que todo está pagado, que se ha decidido una nueva situación más precaria pero más feliz, comienzan las preocupaciones. La angustia por aquellas cosas que queríamos hacer pero que no parecen financieramente muy inteligentes. No es que en realidad nos haga falta nada - ni tampoco es que tengamos una vida altamente restringida - pero lo bonito sería que el asunto del dinero no fuera una angustia.

- Créeme... a tí también te aplica el consejo que se les da a los islandeses... todo mejorará...

Y lo quiero creer. Y me hago cálculos en la cabeza e imagino opíparas cenas caseras. Y me acuerdo que en el mueble de la entrada tengo una alcancía donde voy poniendo el dinero "para vacaciones". Lo abro. Yo creía que había más dinero de lo que tiene. Y, peor aún, en la cabeza del cerdito (es un cerdo, pero de plástico), se queda atorado un billete de 50 euros que me mira, casi sonríe con sorna y todo.

Qué hacerle. Supongo que es una manera de decirme que tengo que seguir ahorrando. ¿O qué será?

3 comentarios:

JULY dijo...

precisamente ayer tuve una escena de película: estoy dormida, por la mañana, en mi habitación, el sol ya va saliendo y yo estoy tranquilamente soñando. De repente la cámara va enfocando solamente mi rostro, se acerca lentamente y justo cuando está muy cerca yo abro los ojos de un solo golpe, bien abiertos, con mirada asustada.... estaba soñando con una de mis preocupaciones de estos días: ¿qué haré cuando llegue a México sin un solo quinto?..mmmh, pero lo pasiiiiiiiiiiiiiado quién me lo quita? ahí ando de turista, ahora aguántese.
Qué onda? pa cuándo la otra chela? finito de semana?

Cin dijo...

Nos aguantaremos como toca a los turistas irredentos, bonita. Me voy el viernes. ¿Antes? ¿Hoy?

Gatito Biónico dijo...

Jaja Los Islandeses!