13.9.04

Para el álbum de las situaciones increíbles

El Hard Rock Café de la Ciudad de México está ubicado en un lugar magnífico: justo enfrente del Auditorio Nacional. Además de la clientela normal que el restaurante atrae por la música, la memorabilia, la comida very american o la combinación de todo esto, las noches de concierto en los foros cercanos el HRC se ve inundado con personas que esperan sin desesperar la hora de entrada.

El viernes estuve ahí. Esperando. Yo no iba a ver el espectáculo en el auditorio, sino que esperaba a algunos amigos para comernos un brownie y unos nachos. Pero llegaron muy tarde. Me senté en la barra a leer y de pronto llegó junto a mi una rubia a fuerza. Me sonrío y trató de saludarme varias veces. Yo me hundía en el libro. Era como cuando te subes a un avión y mueres de sueño pero el vecino quiere hablar conmigo. Y ella no sólo quería hablar conmigo. Quería terapia.

Resumen: Tijuanense de nacimiento. Licenciatura en San Diego y primera maestría en la Universidad Iberoamericana de Tijuana. Hartas ofertas de trabajo en los United. Un novio en el DF. Ahora vive en el DF para trabajar cerca del novio y estudiar su segunda maestría en el ITAM. "Matníficas" ofertas de trabajo fuera de la ciudad. Pero no toma ninguna porque "mi novio se enoja, no quiere". Pero casi quiere regresarse.

Mi paciencia estaba llegando a su límite cuando se tomó un respiró - y un trago de cerveza. Yo quería escuchar cualquier otra cosa y le pregunté: "¿Y entonces? ¿a quién esperas?". La mujer sonríe, se acomoda su melena y me contesta: "A mí novio. Quedamos de vernos aquí antes de ir al concierto".

Yo pensé en tres foros cercanos. Entonces le pregunté concierto de qué, en dónde. "Ah... el concierto en el Auditorio. La verdad es que no sé bien qué vamos a ver. Me dijo mi novio que era una cantante muy famosa, muy conocida... creo que se llama Carmina Burana y vino a presentar un disco nuevo".

La Victoria que me estaba bebiendo se quedó atorada en mi esófago mientras la miraba con unos ojos cada vez más abiertos. Y ella seguía. "La verdad no sé, pero dice mi novio que la música es muy padre". Comencé a reirme. Afortunadamente, en ese momento sonó su celular y yo me puse a platicar con los chicos que estaban de mi lado derecho - ella estaba a mi izquierda -. Ya no la saqué de su error. Sólo espero que no haya salido muy decepcionada porque no vió a la famosa cantante Carmina Burana.

6 comentarios:

camila dijo...

jajajajajajjajjaa luego porque nos hacen fama de estúpidas a las mujeres jajajajajjajajajajajajjajajajajajjajajajja.

Rax dijo...

Pos a mí me parece que todo el bisne tiene un dejo trágico. Je. De sólo imaginarme al novio, medio snob pero eso sí, muy celoso (porque no la deja tomar un trabajo fuera de la ciudad), tratando de platicar con ella... no sé, no sé. El amor es una cosa esplendorosa. Pero muy rara :)

VerdeCronopio dijo...

Debias acompañarlos a la presentación del disco Carmina Burana. Oportunidades como estas pocas en la vida.

En fin.... pobrecita pobrecita (diria la manigüis)

Anónimo dijo...

JUAR JUAR JUAR! Otra prueba más que la escuela no srive para nada! Yo por eso no termine ni la prepa.
JEBUSX

Benjamín dijo...

Me pude retorcer de la risa, darling. ¿De dónde será esa ñora que se apellida "Burana"?... quién sabe si vikinga o a la mera africana, por aquello de que suena como el consabido "buana" de guía nativo.

Banyan dijo...

En este día límbico entre el día libre y el fin de semana, la editorial entera retumbó con mis carcajadas... Cuando me preguntaron de qué me reía tanto y les conté, todos se unieron a las risas. Gracias por escribir y hacer mi día más ligero...