2.9.04

La filosofía en Internet

Abro mi correo y me encuentro con este texto:

Era otoño, y los indios de una remota reservación preguntaron a su nuevo Jefe si el próximo invierno iba a ser frío o apacible. Dado que él era un Jefe Indio en una sociedad moderna, nunca había aprendido los viejos secretos, y cuando miró el cielo, no podía decir qué iba a suceder con el tiempo.
De cualquier manera, para estar seguro, él respondió a su tribu que el invierno iba a ser verdaderamente frío y que los miembros de la aldea deberían recolectar leña para estar preparados. Pero como también era un líder práctico, después de algunos días tuvo una
idea. Fue a la cabina telefónica y llamó al Servicio Nacional de Meteorología y preguntó:
-El próximo invierno ¿será muy frío?
-Parece que el invierno próximo será bastante frío, verdaderamente -respondió el meteorólogo de turno del Servicio Nacional.
El Jefe volvió a su gente y les dijo que se pusieran a juntar más leña aún para estar preparados. Una semana después el Jefe llamó otra vez al Servicio Nacional de Meteorología para preguntar: - ¿Será éste un invierno muy frío?
- Sí - respondió el meteorólogo de turno - va a ser un invierno muy frío.
El Jefe regresó nuevamente a su gente y les ordenó recolectar todo los pedazos de leña que pudieran encontrar.
Dos semanas más tarde el Jefe llamó al Servicio Nacional de Meteorología una vez más: - ¿Están absolutamente seguros que el próximo invierno habrá de ser muy frío?
- Absolutamente, sin duda alguna - respondió el hombre - va a estar de poca madre, va a ser uno de los inviernos más fríos que se hayan conocido.
- ¿Cómo pueden estar tan seguros??- preguntó el Jefe.
Y el meteorólogo le responde: "¡Porque los indios andan en chinga juntando leña!"

No queda más que dejar abierta la pregunta y reflexión de tres pesos de hoy: ¿para qué juntamos leña? ¿a quién le estamos creyendo cuando nos dice que el invierno va a ser frío? ¿No sabremos mejor nosotros?

2 comentarios:

Emilia D. dijo...

Hola,

Gracias por la visita...

Y si es cierto lo de que muchas veces seguimos la corriente de alguien más. Sin saber porque estamos haciendo las cosas. Saludos!

Bartleby, el que huele a almendras dijo...

Gracias por la observación del poema

algunas veces pasa de una forma más sencilla, caminas siguiendo a la persona con la que vas, y esta persona camina siguiendote a ti, hasta que uno de los dos pregunta, ¿a donde vas?
prefiero ir observando los movimientos de los demás, inclusive en el alto de los semáforos