22.9.09

Extensiones de la vida

Hace semanas que los aguacates desaparecieron de mi lista de la compra. A menos de que tenga unos invitados muy especiales o curso de cocina, la esperanza de comer guacamole disminuye conforme va subiendo el precio por kilo. Tampoco es inusual: cuando yo era chiquita (que no hace tanto), las frutas y las verduras eran estacionales y no pasaba nada por solo comer mandarinas en diciembre. De hecho, el que las cosas fueran de un momento, te hacia que lo disfrutaras más.

Total que hace como media hora llegué a hacer compras de emergencia en el Paki de la vuelta de mi casa (Paki-Mini super atendido por pakistaníes que abre prácticamente a todas horas). Cuando llegué a la puerta, me encontré con las típicas cajas de "basura" que son frutas o verduras ya muy pasadas, que dejan ahí para que la gente las recoja antes de que pase el camión. Había cuatro aguacates. De lejos, tenían buen ver. No pude evitar acercarme un poquito y tocarlos, por encimita, para ver cómo se sentían. El primero, malo. El segundo, bueno. El tercero, más bueno. El cuarto, malo.

Me metí a la tienda sin saber qué hacer. "¿Y esos aguacates, ya los vas a tirar?", le pregunté al chico que atendía que sólo me dedicó una inclinación de cabeza. Tomé dos tomates, cebolla, un pimiento, plátanos, una barra de pan, leche. Vamos, el super de supervivencia. Pagué. "¿Te molesta que me los lleve?". En respuesta, me miró y alzó los hombros.

Me traje los dos aguacates a casa. Los lavé y abrí el que sentía más flojito. Tenía, sí, un pedazo marrón, pero el resto era utilizable. Pique jitomate, cebolla, el pimiento, saqué limón. Y mi guacamole está buenísimo. Vaya cena sin esperarla para mí - vaya extensión de vida para el aguacate.

2 comentarios:

La+Ln=ii dijo...

Eres buena, sobre todo, una enorme capacidad para crear postales que provocan mucha ternura.

A mí me sale bien rico el guacamole, le pongo cebolla, jitomate, poquito limón y chile verde, si ando de manteles largos, unos pedacitos de chicharrón. Cuando vengas te hago.

Blue dijo...

Mmmm se me antojó muchísimo. Mira, lo bueno de no viajar, son las cajas y cajas de aguacates que hay por acá ;)