21.11.08

Friend Request

Todavía me acuerdo cuando el drama era pedir (o dar) el teléfono móvil. Sueno como una viejecita, pero no hace tanto que lo curioso era tener amigos en común. No facebook en común.

Todavía me acuerdo cuando era válido que no le contestaras el teléfono a alguien o se lo dieras mal. Cuando decidías que a ese chavo al que te habían presentado en la fiesta y era un muermo no le hablarías nunca más y no tendrías por qué encontrártelo nunca.

Ah, pero entonces no había Facebook.

Hace unas semanas una de mis amigas recibió un correo entristecido de alguien que le había pedido ser su amigo en Facebook y que ella había dejado pacientemente en el cajón de los "para después". Pero eso ya no se puede hacer.

A veces me da miedo ser de esas. Y pienso varias veces antes de pedir "amistad" con cualquiera - sobre todo cuando yo recibo peticiones de gente a la que hace dos millones de años no veo y, la verdad, ni me caía tan bien. El problema es cuando te llega la petición de alguien que conoces, tan bien, que no quieres que sea tu amigo.

He aquí el jarabe de palo postmoderno a los que salimos de nuestras sociedades cerradas para hacer una vida diferente - en Facebook, otra vez, estás a la vista de todos.

Bonus - bonito artículo de Microsoft sobre los pros y los contras de las redes sociales aquí.

1 comentario:

Lata dijo...

Chale... me hiciste pensar, voy a escribir al respecto. :(

Qué fuerte y real es lo que dices. Totalmente de acuerdo...

Un abrazote hasta allá.