23.2.14

Golpes de Estado

El 23 de febrero se conmemora en España un golpe de Estado. Hoy, en pleno domingo de desvelo y resaca, en lugar de tomarme un té y una larga ducha caliente, me quedé pegada al televisor y al Twitter viendo un falso documental (que yo no sabía que era falso) y una catarata de reacciones encontradas en las redes sociales. De gente que siempre se ha sentido engañada y por un momento creyó que la entendían. De gente que creyó que había descubierto algo y sintió que la engañaban. De otros que, muertos de envidia por ver a alguien hacer de Orson Welles, no se les ocurre otra cosa que azorillarlo. De los fans de Orson Welles que se sienten en medio de la Guerra de los Mundos...

Y en medio de la idea de una conspiración que había generado un golpe de estado, me acordé del golpe de estado que yo me dí a mi misma. También en un 23 de febrero. Yo, al igual que los que estaban en el poder en España en 1981, sentía que algo se gestaba. Algo, me parecía, en esa vida que yo estaba intentando imaginar como casi buena no iba tan bien. Y tenté el terreno. Intenté encontrar el momento para descargar mis dudas. Y, envalentonada por un par de gintónics, poco después de las tres de la mañana, solté a bocajarro la pregunta aquella de: "¿tú todavía quieres seguir conmigo?".

Lo entiendo como golpe de estado porque era ponerme a mi misma, a eso que quería, contra las cuerdas. Era enfrentarme a algo que ya me parecía que no iba del todo bien. Era anteponer mi creencia de que, después de un error inicial, las cosas deberían ser claras, transparentes, firmes para ambos. Y sabía que la pregunta, al ser violenta, también podía tener consecuencias nefastas.

Las tuvo. Me recuerdo enzarzada en una discusión mientras volvíamos a casa. Me recuerdo llorando por los rincones. Me recuerdo con un dolor de cabeza volcánico a la mañana siguiente, intentando separar la tristeza de la resaca, todo junto. Me recuerdo intentando pegar mis piezas, que sentía que se me escapaban como arena entre las manos.

Ese fue mi 23-F. Mi propio golpe de estado.


Ahora, si lo pensamos bien, el asunto no pasó el 23-F. Fue el 24-F a eso de las 3:30 de la mañana. Tampoco fue un golpe de estado porque no pensaba yo imponer ningún tipo de gobierno militar. Y la memoria que tengo de esos días dista mucho de ser fotográfica - es más bien nebulosa, confusa. Y si me acuerdo de la fecha es, justamente, porque había nevado y porque se habló - en algún momento de la tarde - de ese golpe militar. Resumen: que este post es también un falso documental. Que no sirve para mucho más que para marcarme un hito - otro aniversario de supervivencia. Cosa por la que, sé, debo estar y estoy agradecida.

2 comentarios:

Shatzy Shell, desde la estacion... dijo...

Recuerdo mis golpes de estado
5 de diciembre 2011: Este fue el golpe de estado que me dio mi propio cuerpo (y al que no le hice el caso suficiente)
31 de diciembre: Primer golpe y reconciliación
21 de enero: Segundo golpe y reconciliación
7 de febrero: Tercer golpe
7 de marzo: cae otra bomba
7 de abril: Cuarto Golpe
7 de junio: liberación

Curioso el 7.

Cin(thya) dijo...

Bien por los golpes superados y la resistencia. Por los sietes repetidos. Mejor - para la que escribe - ver que alguien lee. Mil besos.