21.5.11

Mi otra jornada de reflexión

El viernes en la noche pasaron varias cosas. De este lado del mar, Judith y sus hijos vinieron a casa - hicimos pizza y patatas, conectamos la wii y vimos las caricaturas de la televisión digital. De aquel lado del mar, Mayra fue al hospital, acompañada de Javier y sus respectivos padres y esperaron, pacientemente, a que mi primera sobrina decidiera asomarse a la tierra. Y llegó, horas antes de que se terminara el día.

Para mí ya sábado en la mañana, recibí las noticias de parte del orgulloso padre mientras mis sobrinos adoptivos acampaban en mi salón exigiendo la reinstalación inmediata de la señal del televisor (que yo había desconectado durante la noche). Hicimos tortitas de desayunar, lloramos porque no nos queríamos bañar y salimos a comprar zapatos. Ellos siguieron paseando, yo trabajé un rato en la biblioteca y luego fui con Esther y Sam a comer. Me pasé la tarde haciéndole fotos y riéndome con el hecho de que acaba de aprender a decir que no, entonces todo es no. Aunque sea sonriendo con la intención de que sea sí.

Estoy en casa, tranquila, sola. Escucho el ruido de la lavadora, el murmullo de la gente que habla en la plaza, una gaviota escandalosa que grita afuera. El sol ilumina la planta junto al televisor. Hay tanto, tantísimo silencio.

Mucho se habla de los relojes biológicos y poco de la bendición que tenemos algunas de estar rodeadas de hijos de otros. Bendición para darnos cuenta que a la vez que son hermosos son tiranos. Bendición para encontrar en sus ojos (no de los niños, de sus madres) la certeza de que los humanos confiamos, somos optimistas por naturaleza, creemos en un buen y mejor futuro.

Y esos, señores, son los resultados de mi jornada de reflexión.

5 comentarios:

Esther dijo...

Qué bonito Cyn!!

Fabiola MG dijo...

Felicidades en tu estreno de tía!!!

Anónimo dijo...

Eso mismo pienso yo.

Los hijos que mas vale la pena tener alrededor son los hijos ajenos ... yo tengo ahora uno propio, pero mi opinion no ha cambiado, para mi sigue siendo mejor opcion que los demas se esclavizen con hijos a que lo haga yo.

Y como dice Niurka...al que le pique, que se rasque !!!

= )

Cin dijo...

Gracias por sus comentarios a las tres ;)

To. dijo...

buena reflexion, saludos.