15.11.10

Flora

Me parece a mí que no tiene hijos ni nietos a los cuales llamarles la atención - no sé exactamente por qué, pero en gran medida por que nunca habla de ellos. Llega a la piscina todos los días como a las 7:30, ya cargada con un montón de periódicos gratuitos que fue recolectando de las calles. Los deja en el vestuario, para que puedan tomar alguno las que llegan más tardes.

Tenemos en común que somos animales de costumbres. Yo suelo dejar mis cosas en el locker número 190 y ella en el 192. Todos los días. Siempre que voy, coincido con ella. Y es la que se fija y me reclama si llego tarde o temprano, si he salido o no muy roja de la clase o de mi sesión de ejercicios.

Y tiene esta cosa que me saca de quicio aunque sepa que lo hace por mi bien: todos los días me reclama, con su voz un poco chillante, que me salga del gimnasio con el pelo húmedo. "Pero es que tú nunca me escuchas, no me entiendes... te va a dar una pulmonía y entonces verás... si no te vas a secar el pelo, ¿por qué no te lo cortas? Es menos peligroso que anda por ahí así". Y eso es lo que me dice a mí: pero para todas tiene una corrección, no importa la edad que tengamos. Es una especie de vigilante de nuestra integridad física... que no moral.

Hay días que estoy de ánimos de escucharla. Hay días que me gustaría que alguien tuviera la autoestima que yo no tengo para contrarrestarla. Y hay días como hoy que salgo del gimnasio con el pelo húmedo y me estremezco de frío y temo enfermarme. Y me imagino que quizá, al llamarse Flora, es una de esas hadas madrinas pequeñitas que seguían a la Bella Durmiente para que estuviera a salvo. Se quedó con el tic de salvar a la gente, aunque ya nadie quiera ser salvado.

Quizá mañana me seque el pelo antes de salir. Quizá.

2 comentarios:

Mariana M* dijo...

Señorita de costumbres, yo creo que Flora tiene razón, hay que secarse el cabello para no pillar el resfrío el copón. ¡Saludos!!!!!

Cin dijo...

Jajajja... vaaaleee.... ;)