21.7.06

Ahogo

No puedo dormir. Afortunadamente, la mayor parte de mi vida he respirado por la boca (mal hecho), pero eso me permite pasarla menos mal ahora. Mi nariz es una tres veces más grande que lo normal. Contra lo que esperaba, lo menos malo fue la operación: el miércoles pasó ante mí como una sombra, no recuerdo más que pocos momentos, entre ellos, algunos salpicados de enfermeras. Me quedan de souvenir, además de mi narizota, sendos moretes en mis manos, ya que me reventaron las venas al ponerme las intravenosas. Tengo calor. La comida no me sabe a nada: distingo el dulce y el ácido, apenas.

Esta mañana, entre sueños, mis papás y mi hermano sacaron sus maletas de mi sala y se subieron a un taxi. No se me escapó que mi papá salió antes, para no verme en el último minuto, para esperar el taxi a pie de calle. Ya los extraño. Ya me siento otra vez terriblemente extranjera.

El lunes debo regresar al hospital a una cura. Tengo -otra vez- algo de miedo. Mi doctora de cabecera decidió darme 60 días de baja, "para que descanse, y por si se quiere ir de vacaciones". Anoche tuve pesadillas por los pendientes que me esperan en la oficina. Qué feo es estar solo, tener sólo la televisión española abierta y pocas fuerzas como para escribir o detener un libro.

(Deberían de construirme un monumento a la quejosa más quejosa del mundo. He dicho)

3 comentarios:

Bef dijo...

Me hubiera encantado poder ir a Barcelona. Es una pena. Gracias por compartir el triunfo. Te quiero.

Espero que la recuperación sea rápida. Que te sientas dueña de tu cuerpo pronto.

Probablemente esté en octubre por allá. Me muero de ganas de verlos.

Te dejo muchos besos. Cuídate. Y no importa que seas quejosa. Te queremos.

Bef

Bef dijo...

Me hubiera encantado poder ir a Barcelona. Es una pena. Gracias por compartir el triunfo. Te quiero.

Espero que la recuperación sea rápida. Que te sientas dueña de tu cuerpo pronto.

Probablemente esté en octubre por allá. Me muero de ganas de verlos.

Te dejo muchos besos. Cuídate. Y no importa que seas quejosa. Te queremos.

Bef

Benjamín dijo...

Darlingcita. Qué bueno que pasaste la operación de una pieza. Los días posteriores, de hecho, son los peores; te lo dice alguien que tiene la experiencia de haberse roto toda la carota. Muchos abrazos y que sea leve.