29.6.08

Ultimate Fame


Sería bonito contarle a Roberto Bolaño que se ha convertido en un graffitti en las calles del Raval - específicamente en Tallers. Capaz de que en ese cielo particular en donde está hasta le hace ilusión...

Meme-Premio al Esfuerzo Personal


Si yo fuera una blogger extrema - de esas de las que en realidad saben de qué va el abarate - no publicaría memes. Pero no lo soy. Soy más bien una exhibicionista feliz de tener visitas en mi chiringuito (es decir, este) y recoger comentarios de todas partes del mundo.

El otro día me encontré que mi querida, queridísima Rax me había otorgado este guapísimo "Premio al Esfuerzo Personal" en su Imaginemos, Imaginemos... La historia - también la pondré en bullets, porque es facilita - es la siguiente:

1. Cuando uno recibe el Premio al Esfuerzo personal se hace un post-vitrina para el premio (este, pues) avisando quién lo otorgó con todo y link.
2. Uno luego elige los siete blogs de su preferencia por lo que fuere con todo y links --- avisarles para que sigan el meme y recojan la imagen del premio de este blog.
3. Poner el premiecín en el blog.

Aquí mi finísima seletzión:
* Carax, con sus cortes de bisturí y reinterpretaciones multilinguísticas de lo mejor del arte mundial - y la vida
* Por definir, con los azotes absolutos del señor editor de conocida revista, quien además (maldita sea) es algo así como mi estilo total de galán azotado. Por suerte, ni lo conozco ni me pela, ja. Ah, y por los cuentos del Hombre Araña - but of course.
* Las crónicas de la querida Lata Moderna, tanto en blogger como en ciudad de blogs, desde donde me cuenta de la vida, el trabajo, el amor y las fotos bonitas.
* Monorama, de Bef. Porque es lo máximo, porque ha logrado que me guste la ciencia ficción - cosa dificilísima - y porque creo que fue quien me convenció de que hiciera un blog. Ah, y porque lo extraño menos cuando sé que está vivo aunque sea así.
* Más Mary Kay y Menos Kafka... pues porque es de Dreide y a veces me parece que Zacatecas y Barcelona en realidad no están tan lejos.
* La vida del Tonto Simón, que es mejor bajo el asiento. Porque me encanta su descripción, me tiene siempre en suspenso de cuándo llegará el próximo post y tiene la buena costumbre de tomarse relativamente en serio.
* Malversando, de Jorge Harmodio. Porque me gusta. Y me dio una emoción casi de lágrimas cuando ví el primer libro convertido en novela en una librería mexicana.
* El recién estrenado blog de mi querida Maca: porque me encanta ver a través de sus ojos.

Otras categorias tendrían que incluir forzosamente a El Corazón de Chiara, en donde Lu nos hizo el favor de compartir generosamente la dulzura de Chiara durante su primer año de vida. Además, también tendrían que estar incluidos en este post el blog de Rax y Las Historias de Alberto Chimal, donde aprendo, me divierto, sueño, me rasco la pancita y me siento como en casa.

Gracias a todos. Mutis entre aplausos. Chau.

PS. Última cosa: hoy recibí un premio diferente. Un visitante casual de este humilde blog se tomó el tiempo de mandarme un mailcito para decir hola y que lo hice dar gracias por estar acá. Y a mí me hizo muy, pero que muy feliz saber que este pedacito sirve para algo.

Confesión de domingo por la tarde

No me gusta el fútbol. Nunca he aprendido a verlo. Y sin embargo disfruté como una enana el jueves pasado la eliminatoria, los goles, los gritos de emoción. Tengo un disco de Rufus Waingwright de soundtrack mientras escribo pero también la televisión sintonizada. Y me emocionan los gritos de gol, los pitidos de los coches, la gente que me manda mensajitos desde bares y terrazas, pidiéndome que me desperece y salga a celebrar que están ganando. Y que se merecen ganar.

Ayer me encontré en el Facebook (invento del demonio, totalmente) que un ser que me parece pequeño e inútil pero igualmente maldoso se había unido a un "grupo catalanista de apoyo a la selección alemana". Gesto de pequeña gran estupidez. Porqué negarte una fiesta cuando también formas parte de ella.

Estoy esperando casi a que caiga el próximo gol para dar por terminado este post. Pero sé que caerá.

27.6.08

La costumbre del horror

Comienzo a trabajar temprano y me conecto a todas las redes informáticas que me hacen sentirme "parte del mundo". De pronto, entra también alguien de mi pasado - de mi pasado muy anterior. Nos seguimos escribiendo, aunque probablemente de la última vez que nos vimos hayan pasado más de diez años.

Es reportero gráfico, camarógrafo. Vive en la zona con mayor índice - por lo menos percibido - de problemas de narcotráfico en México, el Estado de Sinaloa. "Día pesado", me comenta, "es que me tocaron dos balaceras". Según narra, han asesinado a 23 personas en sólo 48 horas - 18 en Culiacán (donde él vive, donde lo conocí) y 5 más en Guamuchil.

Yo no sé qué decirle cuando me cuenta esto. Y pregunto: "¿y cómo está la gente?". "Eso es lo triste", responde. "La gente ya se está acostumbrando. Ya perdió la sensibilidad ante las noticias fuertes".

Y de pronto recuerdo la primera vez que yo estuve en Culiacán. Probablemente era 1996, fui de vacaciones con unos amigos. Era verano y hacia un calor insoportable. Tan fuerte, que sólo era posible salir de la casa - ergo del aire acondicionado - cerca de las 10 de la noche. Entonces paseábamos de casa en casa, tomando refresco, hablando al aire libre. De pronto, comenzábamos a escuchar disparos. Y en automático, la voz de la madre de mi amiga: "Hay ráfagas de automática, métanse un poquito". Y entrábamos a la casa. Seguiamos platicando tan tranquilo. Seguramente no nos habíamos terminado el refresco que nos estábamos tomando cuando el cielo volvía a estar en calma. "Ya pueden salir, si quieren", oíamos el grito materno. Y salíamos. Y así un par de veces cada noche.

Hay niños que han crecido con este nivel de violencia. No se puede pedirles que se sorprendan. Está en su cotidianidad. Y es triste.

25.6.08

Soundtrack de miércoles como lunes

Oh no there you go
Looked away and
Missed the show
How much wasted time
Will you survive?
Oh yeah fooled again
I don't know how
And I don't know when
Not much else to blame
But wishful thinking

(Duncan Sheik - "Wishful Thinking" - OST Great Expectations)

23.6.08

Ignorance is bliss

Hace meses - quizá años ya - comencé a leer el blog de Carax. Me gusta porque es cosmopolita, en muchos idiomas - en tantos que a veces no puedo leerlo bien - y porque tiene una capacidad quirúrgica para encontrar citas y mensajes que me resuenan en la cabeza. Ahora, en un blog nuevo que abrió, me encuentro con la siguiente frase del señor Paul Auster:

"People say you have to travel to see the world. Sometimes I think that if you just stay in one place and keep your eyes open, you're going to see just about all that you can handle"


A veces, al estar lejos de la que entendíamos como casa, construimos otra. Este blog ha visto como su dueña se intentaba establecer en la ciudad de México, luego decidía irse a Barcelona, cambiaba de casa en Barcelona y últimamente, hasta cambia de vida. Y cómo ha brincado en los últimos cuatro años por más países y ciudades que en toda su vida.

Me gusta viajar. Me encanta. Sé qué ponerme para no sonar en los arcos magnéticos del aeropuerto. Hasta le he tomado el truquito para no cansarme en los aviones - tanto - y me regodeo en mi jetlag (cuando aparece). Mi última gran hazaña fue viajar durante tres semanas con sólo un carry-on y la ropa que cabía en él. Me divierte ver el mundo.

Y sin embargo... a veces pienso que si no hubiera salido de casa, tampoco mi cerebro se hubiese expandido... y mis deseos y mis expectativas. En ese sentido, la frase de Auster es muy acertada: quizá las cosas con las que uno puede lidiar están directamente en casa. Al salir de ahí, aprendes, te expandes, te divides. Y estás en cada casa que dejaste, y en cada aeropuerto, y cada habitación de hotel. Encuentras sitios a los que no volverías y otros a los que no te puedes resignar a no volver. Y luego no puedes entender tu vida en un solo sitio. Y sales a la calle, en medio de la tormenta y dices - como un cronopio -: "La ciudad. La hermosísima ciudad".

Quizá ciertamente haya un punto de bendición en no conocer más allá de lo que te toca por definición geográfica. Pero yo no cambiaría por nada esta sensación de ser - un poco, a pesar de los problemas migratorios y los cambios de moneda - ciudadana del mundo.

21.6.08

Un nuevo género: el boy flick

No me avergüenzo - es una verdad conocida que disfruto enormemente de ver esas películas a las que llamamos malamente "chick flicks". Las historias de las bonitas - o no tan bonitas, pero al final sí - que acaban con los guapos - o no tan guapos, pero al final entrañables - después de milquinientasdoce desventuras y conflictos. Con musiquita pop por soundtrack, con caras bonitas, con guiones insalvables y obvios. Me encantan. Pero, quizá por esta vena de "adultez" que me da de cuando en cuando, ahora empiezo a encontrarlas un poco ridículas.

De hecho, ya he utilizado este amable bló de su vecindario para quejarme de algunas cosas, de las expectativas que se crean y cómo se resuelven. Más o menos la idea es: si yo no soy Cameron Díaz, aunque mi vida sea igual de patética que la del personaje de la señorita Díaz, no encontraré al guapo con el que se queda al final. Así es la vida. Qué vamos a hacerle.

Hace un par de semanas, en México, tenía dos horas entre una reunión y otra. Como saben los que han pasado o viven ahí, moverme era un poco necio, dada la situación. Era hora de la comida, el sitio de mi otra reunión estaba a cinco minutos y a otros cinco, un cine. Saqué del refrigerador un viejo hábito, me compré una caja de palomitas y una cocacola ENORMES y me senté a comer palomitas frente a una peli palomitera. Para más señas, "Made of Honor".

Valía la pena - pensé - sólo por ver a Patrick Dempsey. Ya el cartel me parecía demasiado parecido a aquello de "My Best Friend's Wedding" con la irreductible Julia Roberts... pero es que resulta que han pasado ¡11 años! desde el estreno de la famosa peliculita. Ergo, los productores podían darse el lujo de refritearla hacia el otro lado.

Total, ví la peli. No me decepcionó del todo, tenía el ritmo esperado, la música esperada, todo. Escenas cursis a tutiplén. Pero había algo que no estaba bien. Algo en el personaje de Dempsey.

No me lo pude decir yo a mi misma. Necesité que me lo dijera un amigo: "eso, Cin, es un boy-flick. El personaje de Dempsey es un cabrón: se pasó diez años al lado de la chica y sólo se dio cuenta de que la quería cuando ella se iba a casar. Lo peor es que aparece, se confiesa... ¡y se queda con la chica! ¡y a todo el mundo le parece extraordinario y romántico y perfecto!".

Tardé en reponerme de dicho golpe de realidad. Pues sí, era verdad: mucho Patrick Dempsey pero el tío no le había dicho nada a su mejor amiga durante ¡diez años! porque ya le venía bien tenerla ahí, atenta a sus necesidades.

Lo más increíble de todo es que no pude verlo yo. Necesité a alguien más para que me lo dijera. Aquí es cuando uno se da cuenta que la televisión y el cine idiota sí que hace daño a la psique.