9.6.04

Encontrando lo perdido

Esta mañana, me levanté con unas ganas insoportables de escuchar "I know it's over" de The Smiths. Extraños augurios. Un poco después, prendí la computadora y me puse a buscar pedazos de mi, de lo que escribía. Encontré el archivo. Encontré la "novela".

Son casi 50 cuartillas. Me sorprendo al darme cuenta de que no es tan mala. Con un poco de ayuda y un mucho de trabajo, puede valer la pena. Creo.

La verdad es que estoy contentita. :)

8.6.04

Caprichito

A mí me gustan las primeras I-Book. Las de colores. Me gustan como para trabajar en un café y ser feliz. ¿Alguien me quiere vender una?

7.6.04

Estadísticas

"¿Cuántas veces escribes a la semana?". La pregunta - lo admito - me dolió. Mi primer impulso, de hecho, mi primer respuesta fue "diario". La verdad es que no es diario. Y lo que escribo "diario" no son comentarios, ni crónicas, ni narrativa. Son boletines de prensa. ¿Y mi plan de vida y carrera? Caramba. Creo que en realidad lo que pasa es que no quiero pensar...

4.6.04

Gerardo está libre

BEF me acaba de avisar que Gerardo Sifuentes salió ya libre. Absuelto de todos los cargos. Y sólo puedo parafrasear al mismo BEF "en este país no existirá la justicia, pero sí la solidaridad".

Un abrazo. Un ramo de gardenias. Una lágrima de gusto porque estés fuera. Un beso.

27.5.04

¿Será?

Que los blogs son una adicción. Que nunca tanta gente había escrito tanto para ser leída por tan pocos. Que son una manera increíble de distraerse en el trabajo. Que nos hacen sentir importantes, productivos.

Insisto: ¿será?

Flacos pero muertos

Hoy en la mañana comentaba que mi gran ventaja es que tengo apetito de gorda peligrosa y genes de flaca declarada. Soy capaz de comer costillas bbq, chicharrones y todo aquello que tenga mucha grasa. Pero también me encantan las verduras y tal.

Toda la vida, en mi casa vi pasar listas interminables de dietas, con todas las variaciones posibles. Una de las más "exitosas", sobre todo en el corto plazo, era la famosa dieta de Atkins o cero carbohidratos. Me acuerdo perfecto de los dieteros en mi casa comiendo chicharrones de cerdo, carnes rojas y muchas cosas muy grasas - nada de fruta ni verdura - y bajando mucho de peso.

A mi había algo que me parecía francamente repulsivo, a pesar de que comenzaban a bajar de peso muy, muy rápido. Lo que pasaba después era un rebote magnífico, como de pelota con helio. Recuperaban lo que habían bajado y muchos kilos más.

Pero era sospechosa la manera en que bajaban de peso en principio. Un día, un amigo nutriólogo me lo explicó todo: "es tanta grasa, que envenenas tu cuerpo. Entonces ya no asimilas la comida, se te quita el hambre y por eso bajas".

Hace un par de meses me enteré que el famoso doctor Atkins había muerto... con un sobrepeso de más de 20 kilos. Me pareció muy fuerte. Hoy, el New York Times lleva una nota que consigna la nueva batalla legal del absurdo: un hombre de 53 años demandó a la compañía que promueve la dieta de Atkins porque, después de seguir el régimen durante dos años, el colesterol del sujeto subió de tal manera que sus arterias de taponearon y necesito de una operación para volver a la normalidad.

El caso de Jody Gorran - el hombre en cuestión - me parece tan absurdo como el de la gente que demanda a Mc Donald's por su obesidad infinita. Gorran pide $28,000 dólares para pagar sus daños, pero aclara que su verdadero fin es que la gente sepa la verdad sobre la dieta y todos los libros que la contienen estén obligados a tener un mensaje de advertencia como el de las cajas de cigarro.

Atención: Gorran está siendo apoyado por un grupo de médicos para la "Medicina Responsable" que apoyan las dietas vegetarianas. ¿Serán las dietas o su incapacidad de DEJAR DE COMER lo que lo tiene mal? Una pregunta sencilla: ¿quién, en su sano juicio, cree que comiendo puras grasas le está haciendo bien a su cuerpo?

Llevando el caso a un escenario macro, al final las acciones de Gorran son una buena muestra para entender un poco de la política internacional de Estados Unidos: la culpa la tendrán siempre los otros, no mi propia y enorme estupidez.

26.5.04

Resumen cinematográfico: My life without me y Troya

Después de casi dos semanas de ausencia de las salas de proyección - ¡oh, sufrimiento mortal! - anoche cometí la barbaridad de meterme a una película tras otra. Impresiones. Primeras impresiones. Absténganse sobrios críticos del séptimo arte porque a mí también me gusta el cine por su característica de medio de entretenimiento y catarsis.

My Life Without Me o Mi Vida Sin Mí
En primer lugar, afortunadamente esta película no tuvo que pasar por el tortuoso proceso de cambio de nombre. Así, sin complicaciones, pasó la traducción. Y muestra así, sin complicaciones, la historia de una chica de 23 años con una vida muy poco sencilla que un buen día descubre que va a morir. Hace una lista de pendientes ("decirle a mis hijas que las amo, enamorarme, hacer el amor con otro hombre que no sea mi esposo para ver qué se siente") y, sin avisarle a nadie, va preparando la vida de los cercanos a ella para cuando ya no esté.

Como cinta, tiene dos o tres secuencias particularmente memorables, muy tiernas. La perpetua voz en off de la protagonista - que al principio resulta desconcertante como narrador omnisciente - no puede más que arrastrar al espectador a la tragedia personal. Quizá una de las escenas más bonitas recuerda a Dancer In The Dark con una línea única: "Me gusta ir a los supermercados. Ver todos esos productos hechos para alejarnos de la muerte... La muerte no existe en los supermercados".

Guía de espectador: Vas a llorar. O de plano, a frustrarte mucho por esa sensacíón de estar atado de manos y pies y querer huir, hacer lo que nunca hiciste. Es muy linda como cinta introspectiva y como lección de vida. La produce El Deseo, de Almodóvar, pero está en inglés, filmada en Canadá y con directora catalana - Isabel Coixet - y actores varios. El papel principal cae sobre la canadiense Sarah Polley, reconocida por su trabajo en "The Sweet Hereafter" de Egoyan y que originalmente fue la seleccionada por C.Crowe para el papel principal en "Almost Famous". Muy bien.

Troy(a)
No había de otra. No le podían poner "La Ilíada" porque no es La Ilíada. Porque seguramente Homero se ha retorcido bastante en su tumba. Al final de cuentas, sobre todo si uno no se pone loco con las exigencias históricas, es una joyita.
- Las peleas son magníficas
- Es muy bonito ver llegando 1000 barcos a las costas de Troya
- Helena es muy guapa, pero su personaje es muy sin chiste
- Héctor es el verdadero y gran héroe griego. Eric Banna lo hace perfecto.
- Brad Pitt es perfecto. Bellísimo. Un cuerpo increíble. Que si lo doblaron o lo modificaron... sigue siendo un muy buen "taco de ojo", diría Fiesquito. ADemás hace un Aquiles muy satisfactorio: un tipo increíblemente ególatra, con sus ventajas, su orgullo y sus enormes desventajas. Muy bien.
- Es una película épica con grandes batallas muy agradables
Me gustó. Sin más comentarios.